Press releases & Protests

Note: The letter is in Spanish below

June 30, 2006

His Excellency Elías Ariel Castillo González
President
Legislative Assembly
Panama City, Panama

Your Excellency:

On behalf of the World Press Freedom Committee (www.wpfc.org) —an organization representing 45 press freedom groups from six continents— I write to you to express our alarm at the draconian conditions that an initiative known as “Criminal Code Bill” would impose on your country’s news media.

The unfortunate bill, in its Title IV “On Crimes against the Honor of the Natural Person,” articles 212 and 213, would establish prison sentences for defamation crimes; and article 214 would increase prison terms already in existence for defamation cases involving “oral or written communications or by means of an electronic system.”

This article 214 also includes punishment for those who “publish, broadcast or reproduce” alleged insulting statements, thus adopting what in some countries is known as “the cascade effect,” which holds responsible not only the defendant but also the editors of the medium that publishes or broadcasts the disputed piece. This gagging action, in fact, practically the entire bill, is characteristic of autocratic regimes afraid of a free and independent press that demands accountability from public officials.

The bill also introduces prison sentences that are not even provided in the current Criminal Code. This unfortunate initiative ignores the recommendations of the inter-American judicial system, specifically those of the Inter-American Commission on Human Rights. Article 10 of the Declaration of Principles on Freedom of Expression states:

“Privacy laws should not inhibit or restrict investigation and dissemination of information of public interest. The protection of a person’s reputation should only be guaranteed through civil sanctions in those cases in which the person offended is a public official, a public person or a private person who has voluntarily become involved in matters of public interest.”

Panama holds the hemispheric record for the most journalists indicted for alleged crimes of insult or criminal defamation —close to 100 cases— which has made it particularly difficult for the country’s news media to fulfill their obligation to keep the public informed.

In the last two years, Panama has taken important steps toward the reform of laws that affect the functioning of a free press. The almost total elimination of the crime of insult is a good example of these efforts.

But the introduction of this “Criminal Code Bill” constitutes an alarming step backwards, which threatens with making such hard-earned advances irrelevant in Panama. Therefore, I urge you to take the necessary measures in order for this bill to be eliminated from your illustrious Chamber.

Respectfully,

E. Markham Bench
Executive Director
World Press Freedom Committee
(www.wpfc.org)


En Español

30 de Junio de 2006

Su Excelencia Elías Ariel Castillo González
Presidente
Asamblea Legislativa de Panamá
Ciudad de Panamá, Panamá

Excelencia:

En nombre del Comité Mundial de Libertad de Prensa (www.wpfc.org) —una organización que engloba a 45 grupos de libertad de prensa de todo el mundo— le escribo para expresar nuestra alarma ante las draconianas condiciones que impondría a la prensa panameña el proyecto de ley conocido como “Anteproyecto de Código Penal”.

La desafortunada iniciativa, en su Título IV —“De los Delitos contra el Honor de la Persona Natural”, artículos 212 y 213—, establecería penas de prisión para los delitos de calumnia e injuria; y el artículo 214 aumentaría las penas de prisión ya establecidas para los casos de difamación cometidos “a través de un medio de comunicación social oral, escrito o mediante un sistema electrónico”.

Este mismo artículo 214 también incluye castigos para quienes “publiquen, difundan o reproduzcan” las supuestas declaraciones injuriosas, adoptando así lo que en algunos países se conoce como el “efecto cascada”, el cual responsabiliza no sólo al autor de las declaraciones sino también a los editores responsables de la publicación o emisión. Esta acción mordaza, y en realidad prácticamente todo el anteproyecto, es propia de regímenes autocráticos temerosos de una prensa libre e independiente que obligue a los funcionarios públicos a rendir cuentas al público.

La iniciativa, además, introduce penas y castigos por difamación que ni siquiera el Código Penal panameño refleja. Todo el desafortunado conjunto ignora las recomendaciones del sistema jurídico interamericano, concretamente las de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. El Artículo 10 de la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión, reza:

“Las leyes de privacidad no deben inhibir ni restringir la investigación y difusión de información de interés público. La protección a la reputación debe estar garantizada sólo a través de sanciones civiles, en los casos en que la persona ofendida sea un funcionario público o persona pública o particular que se haya involucrado voluntariamente en asuntos de interés público”.

Panamá ostenta el récord hemisférico del mayor número de periodistas enjuiciados por supuestos delitos de desacato, calumnias e injurias —cerca de 100 casos—, lo cual ha hecho especialmente difícil a la prensa de su país cumplir con su obligación de mantener al público informado.

En los últimos dos años, Panamá ha dado pasos importantes en la reforma de las leyes que atañen al ejercicio de la prensa. La casi total eliminación del delito de desacato es una buena muestra de ello.

Pero la presentación de este “Anteproyecto de Código Penal” constituye un alarmante paso atrás que amenaza con anular de un plumazo los avances en el campo de la libertad de prensa que tantos esfuerzos han costado en Panamá.

Por tanto, lo insto a que tome las medias pertinentes para que este proyecto de ley, en su actual forma, sea eliminado por su ilustre Cámara.

Respetuosamente,

E. Markham Bench
Director Ejecutivo
Comité Mundial de Libertad de Prensa
(www.wpfc.org)