press releases & Protests
Note: The letter is in Spanish below
May 17, 2007
His Excellency Rafael Correa Delgado
President of the Republic
Presidential Palace
Quito, Ecuador
Your Excellency,
On behalf of the World Press Freedom Committee (www.wpfc.org) —an
organization representing 45 press freedom groups on five continents— I
profoundly denounce your criminal defamation complaint against the Chairman of
the Editorial Board of La Hora newspaper, Dr. Francisco Vivanco Riofrío,
stemming from an editorial published in La Hora on March 9.
The editorial, entitled “Official Vandalism,” accuses you of ruling through
“riots, stones and sticks.” As a result, in a letter that La Hora has published
verbatim, you demanded a retraction from Dr. Vivanco or else he would risk legal
action. He refused to capitulate to your demands, and finally, on May 9, the
complaint was submitted to the Pichincha Attorney General’s Office. Furthermore,
to the amazement of the entire world, you have demanded preventive imprisonment
of Dr. Vivanco.
This clear attempt to silence your country’s press contradicts basic press
freedom postulates consecrated in at least two of the world’s most important
human rights documents:
Article 19 of the Universal Declaration of Human Rights states:
Everyone has the right to freedom of expression and opinion; this right
includes the freedom to hold
opinions without interference and to seek, receive and impart information
and ideas through any media
and
regardless of frontiers.
And Article 13 of the American Convention on Human Rights declares:
Everyone has the right to freedom of thought and expression. This right includes
freedom to seek,
receive, and
impart information and ideas of all kinds, regardless of frontiers,
either orally, in writing,
in print, in
the form of art, or through any other medium of one's choice.
Also, your legal action contradicts the fundamental right to freedom of
expression and freedom of the press, which is consecrated in the Ecuadorian
Constitution.
By the same token, both the Inter-American Court of Human Rights and the
Inter-American Commission on Human Rights support the concept that public
officials should expect more, and not less, scrutiny and criticism from the rest
of society. This acceptance of being a willing target of the media’s slings and
arrows also implies public officials should restrain themselves from invoking
these nefarious criminal defamation laws in order to silence criticism directed
at them.
Your attempts to silence Dr. Vivanco and La Hora newspaper sends a disturbing
message to all media in your country, which constitute a vital component to
Ecuadorian democracy. Without a free and independent media, government officials
and corporate executives cannot be held accountable and responsive to the rest
of society.
Without this essential ingredient, transparency and good governance become
impossible to achieve, especially when any Ecuadorian journalist —because of the
criminal nature of defamation laws in your country— risks imprisonment just by
fulfilling his or her duty to keep the public informed.
Therefore, your Excellency, I urge you to immediately desist from your
attempt to silence La Hora newspaper and Dr. Vivanco, which would help the
flourishing of a truly free and independent press in Ecuador.
Respectfully,
E. Markham Bench
Executive Director
World Press Freedom Committee
En Español
17 de Mayo, 2007
Su Excelencia Rafael Correa Delgado
Presidente de la República
Palacio Presidencial
Quito, Ecuador
Excelencia,
En nombre del Comité Mundial de Libertad de Prensa (www.wpfc.org) —una
organización que representa a 45 grupos de libertad de prensa de todo el mundo—
denuncio profundamente la querella por “injuria no calumniosa” que ha
interpuesto contra el Presidente del Consejo Editorial del diario La Hora, Dr.
Francisco Vivanco Riofrío, a raíz de un comentario editorial aparecido en esa
publicación el 9 de marzo.
El comentario, titulado “Vandalismo Oficial”, le acusa a Usted de gobernar
con “tumultos, piedras y palos”. A continuación, en una carta que La Hora ha
publicado íntegramente, Usted le exigió al Dr. Vivanco que se retractara o se
atuviera a consecuencias legales. El Dr. Vivanco se niega a capitular a sus
exigencias y finalmente, el 9 de mayo, la querella fue presentada ante la
Fiscalía de Pichincha. Asimismo, ante el asombro de todo el mundo, Usted ha
exigido la prisión preventiva para el Dr. Vivanco.
Este claro intento de silenciar a la prensa de su país contradice los
postulados básicos de la libertad de prensa consagrados en al menos dos de las
declaraciones internacionales sobre derechos humanos más importantes del mundo:
El Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las
Naciones Unidas dice:
Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho
incluye el de no ser
molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones
y opiniones, y el de
difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.
El Artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en parte,
dice:
Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y de expresión. Este
derecho comprende
la
libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole,
sin consideración de
fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por
cualquier otro procedimiento
de su
elección.
Asimismo, su querella contradice el derecho fundamental de libertad de
expresión y prensa, el cual está consagrado en la Constitución ecuatoriana.
Similarmente, tanto la Corte Interamericana de Derechos Humanos como la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos apoyan el concepto de que los
funcionarios públicos deben esperar más, y no menos, escrutinio y críticas del
resto de la sociedad. Esta aceptación, con más disposición que cualquier
ciudadano normal de ser blanco de los dardos de la crítica de la prensa, también
implica que los funcionarios públicos deben cuidarse del uso de estas nefarias
leyes de difamación penal para silenciar las críticas dirigidas a ellos.
Su intento de silenciar al Dr. Vivanco y al diario La Hora manda una
preocupante señal a todos los medios de comunicación de su país, los cuales
constituyen un componente crucial en la democracia ecuatoriana. Sin una prensa
libre e independiente, los funcionarios públicos y los ejecutivos corporativos
no pueden mantenerse responsables ante el resto de la sociedad.
Sin este ingrediente esencial, la transparencia y la gobernabilidad se hacen
imposibles de alcanzar, especialmente cuando cualquier periodista ecuatoriano —debido
al índole penal de las leyes de difamación, calumnia e injurias de Ecuador—
arriesga ser encarcelado por el mero hecho de cumplir con su obligación de
mantener al público informado.
Por tanto, Excelencia, lo insto a que de inmediato desista de su intento de
silenciar al diario La Hora y al Dr. Vivanco, lo cual ayudará a que en su país
florezca una verdadera prensa libre e independiente.
Respetuosamente,
E. Markham Bench
Director Ejecutivo
Comité Mundial de Libertad de Prensa
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