press releases & Protests
Note: The letter is in Spanish below
November 4, 2008
Magistrate Urbano Marín Vallejo
President
Supreme Court of Chile
Compañía No. 1140, 2do piso
Santiago, Chile
Fax: + 56 2 695 2144
Dear Magistrate Marín:
The World Press Freedom Committee (www.wpfc.org) —an organization
representing 45 press freedom groups from throughout the world—expresses its
profound rejection of the Chilean Supreme Court’s decision to sentence
journalist Víctor Gutiérrez to a two-month suspended sentence in prison and to
pay 30 million pesos (US$45,500) as punitive damages.
The Supreme Court upheld the decisions of two lesser courts, which ruled that
Mr. Gutiérrez had defamed former Miss Chile Cecilia Bolocco in a series of
television shows in 2001 which alleged that Ms. Bolocco had an a affair with
Brazilian writer Paolo Coelho while she was still married to former Argentine
President Carlos Ménem. Ms. Bolocco sued Mr. Gutiérrez for criminal defamation
and demanded 80 million pesos (US$121,000) in punitive damages. The Supreme
Court also imposed a 240,000-peso (US$350) fine on Mr. Gutiérrez.
We consider this decision an attack on press freedom and on the human rights
of Mr. Gutiérrez, and more importantly, of his audience. These rights are
consecrated in the Chilean Constitution. Chile is also bound by two major
international documents: Section 13 of the American Convention on Human Rights,
as applied by the Inter-American Court of Human Rights, and Article 19 of the UN
Universal Declaration of Human Rights. The exorbitant nature of the monetary
punishment —which Mr. Gutiérrez has already said he cannot afford—is so out of
proportion with the harm inflicted upon Ms. Bolocco that it clearly constitutes
a violation of these and other principles of free expression.
Both the jurisprudence of the Inter-American Court and the recommendations of
the UN Commission on Human Rights support the concept that public persons should
expect more, and not less, scrutiny and criticism from the rest of society. This
acceptance of being a willing target of the media’s slings and arrows implies
celebrities should restrain themselves from using these laws in order to silence
criticism directed at them.
Both institutions also state that criminal defamation and insult laws, in the
hands of public persons, can become a potent censorship tool to shield
themselves from the scrutiny of the press and the rest of society. This legal
feature, of great toxic power, is typical of autocratic regimes and not of
democratic nations such as Chile.
International human rights jurisprudence recommends that all laws that allow
criminal penalties for defamation, particularly those that are applied against
journalists and media outlets, should be decriminalized in all the countries
where they exist, including Chile. Likewise, they maintain that any fines that
were to result from civil proceedings ought to be applied in a sensible way so
they do not become tools of intimidation that impede the necessary flow of
information in a democratic society.
Mr. Gutiérrez has already stated that he is planning to take his case to the
Inter-American Commission on Human Rights, which has on several occasions
repudiated criminal penalties applied against the news media for defamation.
We will support Mr. Gutiérrez in his fight to protect his free press rights
and those of his audience.
Respectfully,
E. Markham Bench
Executive Director
World Press Freedom Committee
CC: To the members of the Coordinating Committee of Press Freedom
Organizations:
Committee to Protect Journalists
Commonwealth Press Union
Inter American Press Association
International Association of Broadcasting
International Federation of the Periodical Press
International Press Institute
North American Broadcasters Association
World Association of Newspapers
World Press Freedom Committee
En Español
4 de Noviembre, 2008
Don Urbano Marín Vallejo
Presidente
Corte Suprema de Chile
Compañía No. 1140, 2do piso
Santiago, Chile
Estimado Magistrado Marín:
El Comité Mundial de Libertad de Prensa (www.wpfc.org) —una organización que
representa a 45 grupos de libertad de prensa de todo el mundo— expresa su
profundo rechazo por la decisión de la Corte Suprema de Chile de declarar
culpable de difamación criminal al periodista Víctor Gutiérrez, sentenciándolo a
dos meses de prisión y pagar 30 millones de pesos (US$45,500) en concepto de
“daños morales.”
La Corte Suprema, pese a que suspendió la sentencia de cárcel, confirmó así
las decisiones de dos tribunales inferiores que decidieron que el Sr. Gutiérrez
había difamado a la ex Miss Chile Cecilia Bolocco en 2001 en informaciones que
indicaban que ella mantuvo relaciones íntimas con el escritor Paolo Coelho
durante su matrimonio con el ex presidente argentino Carlos Ménem. La Sra.
Bolocco se querelló contra el Sr. Gutiérrez y exigió el pago de 80 millones de
pesos (US$121,000) por daños y perjuicios. La Corte Suprema también impuso al
Sr. Gutiérrez una multa de 240,000 pesos (US$350).
Consideramos esta decisión por parte de su tribunal como un atentado contra
la libertad de prensa y los derechos fundamentales de Gutiérrez, y más
importante, del público a quien él informa. Estos derechos están consagrados no
sólo en la Constitución chilena. Además Chile se atiene a dos importantes
tratados internacionales: La Sección 13 de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos, aplicada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos y al
Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU. El
castigo monetario —el cual Gutiérrez se ha declarado incapaz de pagar— es tan
desproporcionado en relación con los agravios denunciados por la Sra. Bolocco
que constituye una clara violación de éstos y otros principios de la libertad de
expresión.
Tanto la jurisprudencia de la Corte Interamericana como las recomendaciones
de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU apoyan el concepto de que las
personas públicas deben esperar más, y no menos, escrutinio y críticas del resto
de la sociedad. Esta aceptación, con más disposición que cualquier ciudadano
normal de ser blanco de los dardos de la prensa, también implica que las
celebridades deben cuidarse del uso de este tipo de leyes para silenciar las
críticas dirigidas a ellas.
Dichas entidades también declaran que las leyes penales de difamación y
defensa del honor, en manos de personas públicas, constituyen una potente
herramienta de censura para escudarse del escrutinio de la prensa y del resto de
la sociedad. Esta figura legal, de gran poder tóxico, es propia de regímenes
autocráticos y no de naciones democráticas como Chile.
De hecho, la jurisprudencia de derechos humanos internacional recomienda que
todas las leyes que permiten el castigo penal por difamación, particularmente
las que se aplican contra periodistas y los medios de comunicación, deben
despenalizarse en todas las naciones en las que existan, incluida Chile.
Asimismo, defienden que las multas e indemnizaciones impuestas en procesos, no
ya penales, sino civiles deben aplicarse de manera sensata para no convertirlas
en armas intimidatorias que impidan el necesario flujo de información en una
sociedad democrática.
El Sr. Gutiérrez ya ha advertido que pretende llevar su caso ante la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos, la cual en varias ocasiones ha repudiado
estos castigos penales contra los medios de comunicación.
Declaramos nuestra intención de seguir apoyando al Sr. Gutiérrez en su lucha
por proteger sus derechos y los de su audiencia a la libertad de prensa.
Respetuosamente,
E. Markham Bench
Director Ejecutivo
Comité Mundial de Libertad de Prensa
CC: A los miembros del Comité Coordinador de Organizaciones de Libertad de
Prensa:
Committee to Protect Journalists
Commonwealth Press Union
Inter American Press Association
International Association of Broadcasting
International Federation of the Periodical Press
International Press Institute
North American Broadcasters Association
World Association of Newspapers
World Press Freedom Committee
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